viernes, 5 de octubre de 2012

The great Canadian adventure part I: Vancouver





Son las 14.44, hora del Pacífico del sábado 29 de septiembre. Llevo ya casi 17 horas en un tren camino de Jasper en las Rocosas canadienses y uno de los parques nacionales de este país.


Aterricé el domingo pasado, tras pasar 24 horas en Londres, donde, como siempre, disfruté de lo lindo, aunque dormí más bien poco. En cualquier caso, siempre es una delicia pasar por Londres aunque el tiempo allí sea siempre demasiado breve.


De momento, la cosa va sobre ruedas, Vancouver me ha servido para una primera toma de contacto con el país y para recuperarme del jet lag, que suele causar estragos en mi cuerpo, no importa cuantas veces vuele atravesando no se cuantos husos horarios, siempre lo llevo mal.

El primer día me apunté a un tour gratuito como primera toma de contacto de la ciudad que me vino muy bien, al igual que en las ciudades norteamericanas, orientarse es muy fácil ya que suelen estar hechas en forma de "cuadrados", el transporte público aquí es muy bueno también, así que hacerse con la ciudad fue fácil, eso si, poco más pude hacer el lunes porque a las 6 de la tarde me caía de sueño, así que retiré tranquilamente a mi casa y habitación, encontrada a traves de Air BnB, una muy buena idea.

El segundo día además de pasear por la ciudad y ver otras zonas que aún no conocía, hice una excursión que planeé casi en el último momento y que me encantó, montar en hidroavión para ver la ciudad y la zona de las montañas que la rodean desde el aire...madre mía! Emocionante! Desde luego un dinero bien invertido.






El miércoles hice una excursión muy especial, encadené un tren y dos autobuses para bajar hasta Surrey, concretamente a 28 avenidas de la frontera americana para buscar el lugar en el que se filmó las escenas de la casa de Bella de la película Luna Nueva de la Saga Crepúsculo, lo encontré si pero para mi desilusión, descubrí que ya no existía la casa como tal, se ve que la montaron como decorado y con las mismas la tiraron abajo, jajaja!! oh well, never mind. Me quedé explorando la zona y de ahí volví al centro para irme directamente al cine en el que se rodó otra de las escenas, esta vez si, sigue ahí, igualito que en la peli, el chico de la entrada se portó genial porque me dejo entrar y curiosear sin problema. Jajajaja! Vaya friki que estoy hecha.

El jueves fui al acuario de la ciudad gratis gracias a que mi host trabaja de voluntaria por lo que me llevó con ella. Menos mal, porque es una pasta. El acuario pequeñito pero bien surtido y organizado, y como a mi me encanta ver bichos, pues disfruté de lo lindo. De ahí a explorar un poco de Stanley Park, solo un poco porque es inmenso, y se necesita un día exclusivamente para verlo y por último visita a Granville Island y su mercado para hacer una comida más que tardía, al final se me hizo bien tarde. La verdad es que salvo una pequeña parte del mercado, el resto no me convenció en absoluto.





El viernes (ayer) hice Capilano, con su famoso (y un poco acojonante) puente suspendido, y los puentes en los árboles...no está mal aunque no deja de ser una parte muy turística que se supone que hay que visitar. Volver a la ciudad a darme un último paseo y a la estación a coger el tren en el que ahora voy y desde el que disfruto de unas vistas espectaculares de las Montañas Rocosas...


En Jasper me espera la aventura más típica canadiense, no se si con osos incluidos o no, jajaja! en cualquier caso, ya me han avisado que es una zona super preciosa en la que se esfuerzan por mantenerla tal y como es aún a costa de que no se permita a los turistas entrar en ciertas zonas. Seguro no me defraudará, ya que he hecho un desvío importante solo para ver, al menos, un pedacito. 

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