martes, 30 de septiembre de 2008

I kissed a girl (and I liked it)

Atención a la canción de la que me he venido enganchada de UK...http://www.youtube.com/watch?v=NoKPi8xtyjA

Aquí va la letra: (que no tiene desperdicio)

This was never the way I planned
Not my intention
I got so brave, drink in hand
Lost my discretion
It's not what,
I'm used to
Just wanna try you on
I'm curious for you
Caught my attention

I kissed a girl and I liked it
The taste of her cherry chap stick
I kissed a girl just to try it
I hope my boyfriend don't mind it
It felt so wrong
It felt so right
Don't mean I'm in love tonight
I kissed a girl and I liked it
I liked it

No, I don't even know your name
It doesn't matter,
You're my experimental game
Just human nature,
It's not what,
Good girls do
Not how they should behave
My head gets so confused
Hard to obey

I kissed a girl and I liked it
The taste of her cherry chap
kissed a girl just to try it
I hope my boyfriend don't mind it
It felt so wrong
It felt so right
Don't mean I'm in love tonight
I kissed a girl and I liked it
I liked it,

Us girls we are so magical
Soft skin, red lips, so kissable
Hard to resist so touchable
Too good to deny it
Ain't no big deal, it's innocent

I kissed a girl and I liked it
The taste of her cherry chap stick
I kissed a girl just to try it
I hope my boyfriend don't mind
it felt so wrong
It felt so right
Don't mean I'm in love tonight
I kissed a girl and I liked it
I liked it
Esta niña dará que hablar.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Aventuras y desventuras de una Kiwi-girl en Londres...proximamente

Mañana me voy de vacaciones-vacaciones, quiero decir, he estado hace poco de vacaciones pero estas son mis dos semanas para desconectar. Vuelvo, por decima vez (hace unos días me dediqué a contar las veces que he estado), a Londres. Esta foto es de enero, cuando fui a ver la exposición de Tutankhamon. Este viaje va a ser especial, pues nunca tengo tiempo de visitar la ciudad pausadamente y está vez si que voy con mucho tiempo. La idea es recorrer la ciudad a fondo, y visitar tres lugares que por distintas razones tengo pendientes: Hastings, Canterbury y Oxford.
Adoro Londres, me encanta el ambientazo que se respira en la ciudad, y si no fuera por lo ingleses y la m...tiempo que suele hacer sería la ciudad perfecta. Tienes de todo lo que quieras a mano, y, aunque no lo creaís, buenos restaurantes. yo descubrí uno y se ha convertido en un "must".
Nos vemos pronto. Sed buen@s.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Islandia III (y último)

Las rutas que en Islandia empiezan por “F” indican que sólo son transitables por 4x4 o vehículos preparados. La ruta F35, dice la guía, es una ruta que históricamente servía para unir la costa sur con el norte por un “camino” más corto. Dado que atraviesa la isla por el centro, y que en su camino pasa “cerca” de dos de los tres glaciares del país, el Hofsjökull y el Langjökull, sólo es posible transitar por ella en verano. Imaginaos como tiene que ser en invierno. Yo, a pesar de que lo de hacer distancias con el autobús no es santo de mi devoción, me empeñé en hacer el trayecto hasta Akureyri (ciudad más importante del norte) usando esta ruta y no la convencional Ring Road que es la habitual y está asfaltada en su totalidad. Y acerté de pleno.

El viaje comienza parando en varios sitios para recoger a varios viajeros más y en Geysir y Gullfoss. Estos dos sitios son, junto con la Laguna Azul, los sitios más visitados por los turistas. Geysir, es donde está el geiser más alto de Islandia aunque antiguamente alcanzaba mayor altura, pero, según cuentan, los turistas le lanzaban piedras para tapar la salida de agua hasta que lo consiguieron. Afortunadamente se recuperó y actualmente lanza agua hasta unos 25 metros de altura. El único geiser que yo había visto es el Pohutu en Rotorua (Nueva Zelanda por supuesto) y recordaba vagamente que para pillar la foto del chorro saliendo hay que estar atentos a cuando escuchas un ruido. Y aquí tuve mucha suerte, este geiser expulsa agua cada 5-6 minutos, por lo que es fácil estar preparado. La secuencia de fotos se ve mejor si copiáis las fotos en vuestro ordenador y vais pasándolas a velocidad rápida, veréis como sube el agua (lo siento pero son unas 15 ftos en total y no podía copiarlas todas por el espacio). Es impresionante. Como curiosidad contaros que la palabra “Geysir” es la única palabra del islandés que se ha exportado internacionalmente, en cada sitio con una pronunciación ligeramente variable pero con la misma raíz. Da nombre al fenómeno de expulsar el agua.



De ahí pasamos a Gullfoss, la cascada más famosa de Islandia aunque no la más caudalosa. Es impresionante (ya se que he utilizado varias veces esta palabra pero no se me ocurre otra mejor para definir lo que se ve en el país) como podéis ver en la foto.

Y unos pocos kilómetros más allá se acaba el asfalto y empieza la parte realmente “dura” del viaje. A partir de ahí se suceden los paisajes que una espera después de todo lo que le han contado. La guía del Lonely Planet dice que uno no sabe lo que significa la palabra desolación hasta que llega aquí y mucho de razón tiene. De todo lo que, hasta la fecha, he podido ver en mis viajes sólo “El Valle de la Muerte” de Sudáfrica se parece a esto remotamente. No por estar deshabitado es feo, todo lo contrario, aquí el paisaje te deja sin respiración, porque pasas de la desolación más “aterradora” al paisaje espectacular con los glaciares de fondo y a las paisajes con campos inmensos de heno para acabar en las espectaculares “tierras altas” de Islandia y sus fiordos.

El autobús para en una pequeña población en medio de la ruta, bueno más bien, amago de población porque son tres cabañas (literalmente), un mini camping, una piscina termal en medio de la nada gratis (¡!!??) y una zona de actividad volcánica. Ahí me encuentro con las típicas cabañas islandesas semienterradas y con el techo recubierto de turba para aguantar el frío invierno. Monísima. Una de esas me compraba yo y me aislaba del mundo. Bueno aislarse es difícil porque, aunque yo creía que no, descubro que hay una excelente cobertura de móvil en toda la ruta. Un alivio saber que si te pasa algo puedes llamar, el problema viene porque tardarían como dos horas en llegar a donde tu estás en el mejor de los casos. La ruta con sus paradas y demás dura 9 horas. Cuando yo llego a Akureyri son ya las 5 de la tarde y sólo me quedan fuerzas para tirar de la maleta (menos mal que dejé cosas en Reykjavik) al albergue, que como no podía ser de otro modo, está a unos 15 minutos del centro.

Jueves 14: Akureyri (donde los semáforos son corazones) y las ballenas de Husavik. Tempranito me voy corriendo a la estación de autobuses a contratar la excursión a la población pesquera de Husavik y principal lugar de salida de barcos para avistamiento de ballenas de todo el país. En cuanto a eso, como sabéis Islandia es uno de los países que se han saltado a la torera lo de la moratoria de matar ballenas. Ahora es cuando se están dando cuenta de que resulta muchísimo más rentable que hordas de turistas paguen por verlas en el mar que matarlas pero ellos siguen en sus trece, personalmente, después de estar allí, creo que es una cuestión de orgullo nacional, como una forma de decirle al mundo que existen.

No hace falta decir que al salir del pueblo y pasar al otro lado del fiordo (Akureyri esta situado en el borde de uno de los fiordos más profundos del norte) me doy cuenta de lo bestialmente bonito que es el paisaje que lo rodea todo. El día anterior y este he conseguido el mejor asiento de todo el autobús: al lado del chofer, por lo las vistas son más espectaculares si cabe.

Como he llegado de las últimas consigo “colarme” en el barco de las 12 por lo que tengo como tres horas de espera paseando por el pueblo. Al llegar al pueblo el conductor del autobús, con el que vengo hablando casi todo el camino, me explica que la iglesia del pueblo es muy especial porque está basada en una arquitectura nada corriente en la isla y que son muchos los islandeses los que vienen a verla. A mi no me parece nada especial la verdad, pero si que he de reconocer que no se parece en nada a las de Reykiavik. Al lado del precioso y cuidadísimo puerto encuentro una pequeña sorpresa que ya conocía gracias a Sardá y su “Dutifri”: el único museo fálico del mundo!!!. Unas semanas antes Sardá había estado grabando en Islandia uno de sus últimos Dutifri y se llevó a Mercedes Milá como acompañante, y una de sus paradas era precisamente este museo. Sardá entrevista al dueño, que habla un decente español mientras este le enseña los huesos de varios penes de animales. La entrevista no tiene desperdicio. Con lo que no me quedé es que el museo estaba precisamente allí. Así que imaginad mi cara de sorpresa cuando me veo el museo. El folleto está incluso en español. Siento decir que al final no me dio tiempo a entrar y que tampoco tenía mucho interés…jajaja!!!

Por fin subimos al barco en busca de ballenas. La verdad es que el trabajo es tedioso, hay que estar pendiente de cualquier cosa que veamos moverse por el mar, pero no es nada fácil. Divisamos una a no se cuantos kilómetros, varios frailecillos y un grupo de delfines que hizo nuestras delicias nadando a nuestro lado y saltando por encima del agua, pero pillar una foto decente….en fin. Por fin vemos a una ballena relativamente cerca y corriendo nos vamos. La pillamos flotando placidamente, lo que da una buena oportunidad de verla bien. Minutos después se mete al agua y es cuando todo el mundo quiere hacer la foto buena: la que se ve la aleta-cola que siempre es lo que más impresiona, porque verla en la superficie de no te una idea real de su tamaño hasta que la ves como se zambulle. La foto es bastante buena, teniendo en cuenta que el barco estaba con el motor apagado y a merced de las olas y había como otras 50 personas más intentando hacer la misma foto que yo. Vimos otra más, pero con esa si que no pude pillar la foto buena.

Regresamos a Akureyri y aprovecho para ir a ver el pueblo (sólo 18.000 habitantes) porque al día siguiente no me va a dar tiempo ya que de la excursión que contraté hace meses me voy directa al aeropuerto sin pasar por el centro. El pueblo tiene mucho encanto la verdad, y la iglesia principal recuerda un poco a la de Reykiavik con una especie de columnas como decoración, muy similares. Hay un detalle que es el que más me llama la atención y en el había reparado el día anterior al llegar: las luces de los semáforos en rojo son corazones, no es coña, aquí tenéis la prueba. Y es en todo el pueblo. Incluso en algunos, las luces verdes son un trébol de 4 hojas o un ramito de flores. No me preguntéis porqué, porque eso no lo pude averiguar. Y de vuelta al albergue a coger fuerzas.

Viernes 15: El lago Myvatn y el regreso a la capi. De nuevo muy temprano me voy a coger la excursión que tengo ya pagada hace meses. Es el lago Myvatn, el principal reclamo turístico de la zona junto con las ballenas. Esta foto es Akureyri desde el otro lado del fiordo, es una de mis favoritas porque parece casi mística. Lo siguiente fue la cascada de Detifoss o cascada de los dioses ya que, según la leyenda, desde esta cascada se lanzaron a los dioses paganos.

La zona de Myvatn comprende un lago inmenso y varias zonas de actividad geotérmica. Nos paseamos por casi todas, hay incluso un recorrido a pie por un campo de lava., donde nos enseñan una brecha que supone la separación de las placas tectónicas europea y americana A mi personalmente lo que más me impresionó fue el cráter del volcán Viti lleno de agua y las instalaciones donde sacan el vapor de la lava que corre por el subsuelo para utilizarlo como energía. Es una pasada. Por supuesto la zona cuenta con su réplica a la laguna azul, y tiene sus propia laguna azul, no tan fashion y grande pero igualmente bonita y bastante más económica que la del sur. Por cierto un detalle, las guías dicen que no hay árboles en la isla y no eres consciente hasta que te lo dicen los guías y miras alrededor y ves que es cierto, que en el paisaje no están “incluidos” los árboles, a menos que sean plantados por el hombre.

A mi personalmente me ha gustado más lo que he visto del norte del país que lo del sur. Y cuando vuelva (porque pienso volver en un par de años-se abre la lista de espera, avisados quedáis) me concentraré en conocer más del norte.

A la vuelta me dejan en el pequeño aeropuerto de Akureyri (ríete tu del de San Javier) y como reservé en el último vuelo del día y si cambio la hora me cuesta bastante pues me toca esperar como 3 horas. Lo que más barato de transporte me ha costado ha sido esto, el vuelo interno, sólo 34 € el trayecto, casi la mitad que el trayecto en bus. Veo llegar los aviones modelo Fokker-50 y llegar a gente con la peña subiendo al avión y pedir la tarjeta de embarque. Aquí lo de se cierra vuelo media hora antes no funciona por lo que veo. Pero lo más sorprendente es que no hay control de policía, la gente sube directamente al avión mostrando la tarjeta de embarque. Aquí tienen una confianza ciega en la seguridad. En el vuelo me acompaña un grupito de adolescentes islandesas, y tengo de todo: morenazas, rubias platino, rubias nórdicas y pelirrojas. El vuelo dura 45 minutos y ¡oh sorpresa! Incluye un servicio de bebida gratis. Alucino. Lo mismico que la Ryanair y demás. Una lleva un mp3 y todas se ponen a cantar una canción que me resulta familiar….kele kele…la canción de Armenia de Eurovisión, que a mi me encanta. Ahora que lo pienso en una de las tiendas del centro comercial la tenían puesta en la megafonía. Parece ser que después de Eurovisión está en el Top Ten del país. Doce puntos para Islandia. Todo el grupito pide hielo para mordisquear en vez de bebida, se ve que es una costumbre nacional, porque en el vuelo de vuelta los que iban delante mío también piden lo mismo. Aterrizo cerca de las 11 de la noche en la capi y corriendo cojo el último autobús al albergue a pasar mi última noche islandesa…

Sábado 16: Empiezo el día a eso de las 7.30 de la mañana replanteando la maleta de nuevo con todo lo que me he traído de vuelta y lo que dejé en la taquilla. Madre de Dios, lo que ha engordado mi maleta. Menos mal que los 20 kilos no los supero seguro. Cuando ya lo tengo todo organizado me voy a la piscina termal más grande de todo el país que resulta que está a 200 metros del albergue y me meto d enuevo en remojo durante una horita y media antes de irme al aeropuerto
. El día amenaza lluvia y hace un frío considerable, así que salir del agua es casi un suicidio pero dentro se está de miedo. Con todo el dolor de mi corazón salgo del agua y me voy a recoger las maletas para irme al aeropuerto de vuelta. En el camino de vuelta, intento retener las últimas imagenes del paisaje de lava que nos rodea y pienso que ha sido un viaje maravilloso y que he descubierto un país alucinante al que pienso volver en un par de añitos y recorrer todo lo que aún no he podido ver.

Espero haberos contagiado esa fascinación y que las fotos os den una pequeña idea de lo bonito e impresionante que es.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Islandia II

Hay varios detalles que omití en mi anterior entrada y que quiero contaros:
-Reykjavik: no es una ciudad que se parezca a nada de lo que hayas visto antes, ni siquiera a sus "vecinas" nórdicas. Es una ciudad hecha con edificios más bien bajos (4-5 pisos de altura máximo), sin rascacielos y sin agobios de gente, tanto que una se pregunta si realmente es una ciudad. Yo más bien la definiría como un pueblo grande. Además es muy segura, es increible no tener ninguna sensación de peligro, ni siquiera a altas horas de la noche. Y eso se agradece teniendo en cuenta que cada vez más hay problemas de inseguridad en nuestro entorno.

-La guía dice que la vida de los islandeses transcurre entre las aguas termales de las piscinas y en la misma laguna azul. La laguna azul parece sacada de una película, aunque sea la visita obligada y la n.1 de todo el pais y tenga mucho de rollo turista, la verdad es que impresiona enormemente verla con tus ojos, yo me quedé con un "guau" en la boca cuando salí a las piscinas. Y si es verdad, que parece que la gente se relaciona más por aquello de que están relajaditos. Aquí uno va a un spa a cerrarse en si mismo, allí se va a relacionarse con la gente. Pude comprobarlo el último día cuando fui a una de las piscinas públicas de la ciudad. La peña parece que se relaciona con los demás bastante más de lo que esperas o estás acostumbrad@.

-De los islandeses: la verdad es que son cuanto menos curiosos. Todos hablan inglés en mayor o menor medida (aunque casi todos lo hablan muy bien), son extremadamente educados y simpáticos y, me atrevería a decir, que todos tienen un punto de rareza que les da un toque como místico. Muchos me han preguntado si son muy nórdicos fisicamente y la verdad es que de los países nórdicos a los que he ido (sólo me falta Noruega) es donde más mezcla he visto, hay mucho moreno y pelirrojo (como parte de la herencia de los monjes irlandeses que vivían en la isla). Por supuesto, Björk es una semidiosa en el país y la heroina nacional, está omnipresente en todo. Y esa cumple con la "regla" de rareza que parece invadir a los islandeses.
Continuemos pues con el viaje...
-Lunes 11: la segunda visita a la capi. El día de nuevo empieza temprano, sobre todo porque a eso de las 5 de la mañana se les ocurre a dos gaviotas liarse a tortazos-picotazos debajo de nuestra ventana...la madre que las parió. Por un error de cáculo tuve que hacer cambio de hotel y dejar el albergue, así que me llevó un buen rato tirar de la maleta por medio Reykjavik y localizar el dichoso hotel. Lo bueno es que quedaba a tiro de piedra del centro. Visita a la iglesia más famosa de la capital y decepción al descubrir que están rehabilitando la torre y fachada principal por lo que la foto chula se jode. Adjunto link a la foto buena sacada de internet, ya que la peculiaridad de esta iglesia es que está hecha como homenaje a una de las cascadas más famosas de la isla, que es de rocas de basalto negro, muy impresionante. Desde ahí me hice la visita a la calle de compras, por excelencia, de la ciudad. Me porté bien que conste, sólo miré y tome nota de los trapitos que se vendían, bastante prohibitivo de precio. A la una me apunté a la caminata de hora y media por laciudad de la mano de un guía local y ¡oh sorpresa!: gratis (será de las pocas cosas). La visita muy amena y el guía con ese punto de rareza que os comentaba. Y en el grupo un chato que enseguida captó mi ojo...se aceptan apuestas pero las chicas dicen que parece australiano. Una de las cosas que nos dijo el guía y que ya había oido antes es que Islandia es el país con el nivel de felicidad más alto del mundo según no se que organismo internacional (creo que las Naciones Unidas) pero por otro lado es uno de los países con la tasa de suicidios más alta del mundo...explicación del guía: todos los infelices se suicidan así que sólo quedan los felices. Tiene su aquel la explicación. Tras el paseillo me fui corriendo a coger la excursión para ver a los frailecillos, que son unos pajaros muy "monos" y era una de las cosas que quería hacer. La excursión, de una hora, estuvo muy bien salvo por el hecho de que la mar estaba un pelín picada y el barco parecía que iba a volcar en cualquier momento. Lo más gracioso de estos pajaros es además de su aspecto, con ese pico de colores, la forma de despegar y aterrizar, resulta que son grandes buceadores pero no voladores, así para despegar hacen como los aviones: toman carrerilla corriendo por encima del agua y para aterrizar suelen ser muy patosos, vi unos cuantos dar de bruces contra el agua. La pena es que no puedes acercarte mucho porque echan a volar. A la vuelta, una última ojeada a la calle de las compras y de vuelta al hotel.

Martes 12: el día de las compras (pobre Visa mia). De vuelta al albergue tras el cambio de hotel del día anterior, me cogí el autobus urbano y me fui al centro comercial Kringlan, el mayor del país. De un tamaño parecido al Nueva Condomina. Yo pensaba que la cosa sería ir y volverme de vacio pero que equivocada estaba...la primera sorpresa del día fue al llegar, entré por una puerta lateral y apenas si había gente (serían sobre las 10.30 de la mañana) y lo primero que escucho por megafonía es: ¡¡hoy no me puedo levantaaaarrrr!!....si señor, Mecano en un centro comercial islandés, que me lo expliquen. Entré en la primera tienda y casi me caigo de espaldas cuando vi el precio de los zapatos, pero en la segunda ya arrasé: que si vaqueros, que si pantalón para vestir, que si vestiditio mono...me recorrí todas las tiendas y las plantas pero donde más disfruté fue en el supermercado donde pasé cerca de dos horas recorriendo todas las estanterias e inspeccionando los productos...la otra sorpresa del día fue encontrar jamón serrano ElPozo, ole! tirando para la tierra. Y es que a mi me encanta lo de ir al super de un país y dar vueltas a ver que venden, es algo que me relaja y todo. Total que la "excursión" duró hasta las 5 de la tarde y me volví al albergue cargadita de bolsas. Al final resultó que los precios en plan ropa (asequible eso si, por si la quieres cara la encuentras) no son tan dispares y la diferencia con España es de unos 5-10 euros, lo cual no supone tanto. Vuelta al albergue y me encuentro a una señora majísima que había conocido el primer día, nos ponemos a hablar y me invita a tomar un té. Resulta que es canadiense y está recorriendo el país como yo. Hablamos de los planes de viaje y acaba invitándome a ir a visitarla a Canada, lo cual son buenas noticias porque es el siguiente destino de largo recorrido de mi lista...replanteamos la maleta (que ya va repleta) porque todo no se puede venir conmigo a Akureyri al día siguiente, y dejo muchas de las cosas en una taquilla en el albergue para recogerlas a la vuelta el viernes noche.
Miércoles 13: la ruta F35 o Ruta Kjölur. El paisaje lunar y la desolación pura y dura...