viernes, 23 de julio de 2010

Dubai 2009

Aterrizo en la pedazo-novísima- terminal 1 del aeropuerto de Dubai con una hora de adelanto, a eso de las 5 de la mañana del 29 de septiembre. Gracias a mi compañero de trabajo, Tomas, tengo donde quedarme para pasar el día, porque encontrar un hotel barato en Dubai se convirtió en tarea faraónica, y encontrar un couchsurfer también fue complicado.

Salgo de la terminal a eso de las 6 de mañana y el sofocón de calor que me da en los 50 metros que separan la puerta de salida de la terminal y la parada de taxis me deja K.O. Menudo día de calor me espera.

Tomas se ha ido a una reunión a Abu Dhabi pero ha dejado copia de las llaves con el portero de su edificio, lo cual es de agradecer, dado que, como siempre he dormido poco y mal en el avión y el jet lag empieza a hacer estragos.

Decido acostarme un rato para descansar, y eso de las 9 de la mañana arranco. Lo primero una ducha, momentazo ducha. Resulta que el lujo es tener agua fría, si si, reíros pero la gracia que me hizo a mi asarme con el agua….la guía del Lonely Planet dice que en no se que centro comercial (y lo siento pero es imposible acordarse de todos los nombres, yo creo que vi lo menos 15 centros comerciales desde el bus) se coge el bus turístico en plan hop on-hop off, pues a eso de las 11 de la mañana allá que salgo yo a la calle y casi me da otro soponcio. Sorpresa, las paradas de autobuses son cerradas y con aire acondicionado, lo cual no me extraña porque hay que echarle narices para esperar al bus. Enfrente del edificio de Tomas veo una de las paradas de metro, o más levanta-metro podría decir, porque está en alto, que acaban de inaugurar hace 2 semanas parcialmente.

Cinco minutos después consigo taxi y me voy al primer centro comercial del día, agradezco haber tenido la descabellada idea de ponerme de manga larga para evitar quemarme con el sol y no enseñar mucho cacho, porque el calor que hace fuera se traduce en aire acondicionado a tope, y con a tope quiero decir estilo congelador, como te quedes más de dos minutos te tienen que derretir bajo el sol!. Lo primero desayunar, un pedazo de chocolate frappé con una napolitana de chocolate, ¿qué esperabais, unos dátiles? Y con acceso a Internet gratis desde un portátil en mi mesa, así de buen rollito.

La excursión para pasarme por las dos líneas de bus turístico (la roja para el centro de Dubai, la azul para la zona de la costa incluyendo el famoso hotel Burj Al Arab y la “palmera” artificial más famosa del mundo) vale algo así como unos 70 €, total ná.

Los buses son de dos pisos y con aire acondicionado, y tras 20 minutos en bus decido que no es factible bajarse y subirse en todas las paradas, so pena de morir abrasada. Así que me hago la ruta roja, que tarda unas dos horas y en el bus conozco a un australiano-italiano que me acompañará el resto del día. Nos ponemos a hablar como si nos conociéramos de toda la vida. A eso de las 4 cambiamos a la ruta azul, y como aún no hemos comido, corriendo entramos en uno de los centros comerciales a pillar un McDonald’s, si ya se, nada original, pero lo más rápido. Mejor no os cuento la sorpresa que me llevé cuando abrí la caja de mi hamburguesa…

La ruta azul lleva una hora y media en hacerse completa, y cuando llegamos al famoso hotelazo, a todos se nos cae la baba, impresiona verlo en la tele, pero verlo en vivo y en directo, es impactante. Solo me he sentido así con el Opera House de Sidney. El chofer para 5 minutos para que todos podamos bajar y conseguir la foto esperada, solo faltan los camellos y sería perfecta. Mención aparte merece el “Palm Jumeirah”, tremendo el complejo que se están montando, con las islas artificiales. Y el hotel Atlantis, donde se han rodado escenas de Sexo en NY II impresionante también.

La ciudad parece sacada de un libro, lujo a todo trapo en medio del desierto. Eso sigue creciendo, porque se ven grúas por todos lados, alguien me decía “cuando vuelvas dentro de 5 años no conocerás la ciudad”. Y algo de razón tienen.

Terminamos la ruta haciendo el crucero por el Creek, que está incluido en el precio. Cogemos la última salida, la de las 4 de la tarde, y resulta ser un acierto total porque empieza a ponerse el sol y las luces del Dubai antiguo se transforman…es surrealista.

Terminamos a las 6.30 y nos recogen los del tour y nos dejan en el enésimo centro comercial, donde Paul y yo nos dedicamos a ver tiendas, y acabamos entrando al Carrefour (si si, lo mismico que en España) a comprar dátiles, azafrán y cremitas de Olay que allí valen cuatro duros.

Me llama Tomas diciendo que ya está en casa y me despido de Paul y me cojo el taxi de vuelta. Se nos une su novia, una mexicana super alegre y habladora y nos vamos a cenar.

De camino pasamos por una gasolinera a llenar el depósito, tengo curiosidad por saber lo que vale la gasolina en uno de los países famosos por el petróleo, casi me caigo de espaldas: un galón (cerca de 4 litros) está a unos 50 céntimos de euro, hay que joderse.

Me llevan a cenar a un hotel precioso, del que no recuerdo el nombre, y desde el que se ve el Burj Al Arab iluminado de noche. Cenamos en un restaurante italiano rodeados de agua, imitando los canales de Venecia, curioso el detalle de que los huéspedes del hotel son llevados en góndola. Parece sacado de las mil y una noches.

Cenamos estupendamente y de vuelta a casa a eso de las 11 de la noche, me doy una ducha rapidita, que lo del agua caliente ya me lo se y a dormir, ya que mi vuelo a Londres es a las 7 de la mañana y me tengo que levantar a eso de las 3 de la mañana.

De nuevo vuelvo en el A-380, y de nuevo se repite la imagen de los pasajeros con la boca abierta mirando el pedazo de avión. Lo mejor del vuelo es nada más despegar, desde mi ventanilla tengo una panorámica del hotel y la famosa palmera...la foto lo dice todo. No hay mejor despedida de Dubai.

El miércoles 30 llego a Londres con más jet lag, y me quedo hasta el domingo de refugiada en Luton, intentando recuperarme del jet lag, paseando por la ciudad y con una noche de marcha londinense que nunca olvidaré. ^_^

1 comentario:

Atlantitda dijo...

que pasada de cuidad! y esa parada de bus la vi en una revista ;) .... con aire acondicionado nada mas!! jeje