miércoles, 28 de octubre de 2009

Introducción: De Corea y los coreanos

Reconozco que este viaje ha sido un reto personal desde el momento en que descubrí que Internet no me iba a ayudar mucho en este país dado que la barrera idiomática es bestial, ni en Japón me encontré con tantos problemas y eso que allí tampoco es que se hable mucho inglés a nivel de calle. También ha sido el viaje en el que más he arriesgado de todos los que he hecho hasta ahora, y en lo personal ha sido tremendamente gratificante y productivo. Y ha sido el viaje en el que he utilizado por primera vez la filosofía del Couchsurfing (que más adelante contaré) y desde luego la experiencia ha sido muy muy positiva, tanto, que repetiré en próximos viajes. Le daré un 9 sobre 10 de puntuación, me reservo un punto porque en ocasiones ha sido desesperante no poder entenderte con nadie y hubiera asesinado a alguien de haber podido, pero también hay que reconocer que esto ha sido parte del encanto coreano.

Cuando leí la guía del Lonely Planet de Corea por primera vez me llamo la atención que definían al país como un paraíso por bonito, seguro y económico y que no entendían como no estaba incluido en las rutas de los turoperadores internacionales. Tras haber pasado por el país tengo mi propia teoría: Corea es muy coreano y para los coreanos, es decir, no están preparados para asumir al turista occidental, a lo sumo están preparados para recibir al turismo japonés y chino por cercanía, quizás por eso no está incluido en los paquetes vacacionales y os aseguro que busque y no encontré ni un solo turoperador que tuviese Corea en sus folletos.

Antes de empezar a contar los 16 días coreanos, las 27 horas en Dubai y el espectacular vuelo del A380 aquí van unos apuntes para que os hagáis una idea de que es Corea:

-La gente es extremadamente amable aunque no te entiendan ni jota, no te dicen que no de primeras, no entra en su forma de hablar y en su cultura. Aunque a veces una no sabe como responder a tanta amabilidad y es fácil sentirse abrumada.

-Mi primera idea es que Corea era como un Japón pero retrasado, ni mucho menos, mi idea ahora es que los japoneses viven encorsetados y los coreanos son más “normales”. Un ejemplo muy claro: ver hablar a dos amigas japonesas y dos amigas coreanas, las primeras apenas se miran a los ojos durante el tiempo que hablan y hacen tropecientas reverencias, las segundas se miran a los ojos casi todo el tiempo y rara vez hacen reverencias. Los movimientos de los coreanos son más normales, los japoneses no, se mueven todos igual. Es alucinante verlo.

-La cultura coreana funciona bajo el lema de que “tu no me has sido presentado, yo no te conozco y por tanto no existes” eso explica porque se te cuelan o conducen agresivamente (esta es una de las partes negativas), de hecho mi host coreana me lo confirmó así. Se que suena mal pero es verdad, a mi se me colaba la peña descaradamente, como si no existiese, de hecho ni me miraban sencillamente pasaban hacia delante. Esto lo hacen sobre todo los mayores y cuando te lo hacen varias veces llega un momento en el que se te hinchan las narices como me pasó el día que le monté un pollo a un señor que se me quería colar, en español le solté lo primero que se me ocurrió y se quedó con una cara…..pero funcionó. No hay nada como el tono adecuado.

-El tema del idioma es una gran barrera, en teoría la generación de jóvenes ha estudiado inglés pero en la práctica nadie lo habla, salvo contadas y raras excepciones. Mi primera host me explicó que no se molestan en aprenderlo realmente sino que lo estudian para aprobar el examen y sacárselo de encima. Lo gracioso y curioso del tema es que como reclamo publicitario lo utilizan muchísimo, es normal ver un cartel publicitario escrito en coreano y en medio de todos los símbolos una palabra o dos en inglés, queda como muy guay según me dijeron.

-En Corea aman el picante, muy picante. Y arriesgarse con la comida puede ser un riesgo para tu salud sino toleras bien el picante como es mi caso, además se come con palillos de metal (mucho más higiénico que con los de madera) y muchas veces en platos y boles de metal también. Una de las especialidades coreanas y que sospecho que más gusta a los extranjeros es pedir un plato de carne (cerdo o ternera, el pollo apenas se usa y el cordero no existe básicamente) y te traen unas hojas de lechuga y sésamo que unes junto con una ensalada pelín agria, y una pasta roja un poco picante (pero muy poquito) a lo que puedes unir cualquiera de los ingredientes de los platillos que acompañan, lo enrollas y a la boca. Precio medio por un banquete así 5 € por persona.

-La cocina coreana se basa en el ying y el yang, es decir, el equilibrio en los platos con los sabores y su presentación a base de colores. En la práctica resulta que pides un único plato principal (porque mucho más no te va a entrar fijo…), y te ponen varios platillos con raciones pequeñas que hacen el contrapunto y que puedes pedir rellenar si se te acaban. Sólo pagas el principal, por lo que sales tremendamente lleno y por un precio de risa en la mayoría de los casos.

-El transporte público es tremendamente puntual, eficaz y barato, sobre todo el tren, El trayecto entre Seúl y Busan lo hice en la réplica del tren bala japonés y, aunque no llega a ser tan chachi como su homólogo japonés, no deja de ser una pasada. El trayecto me costó unos 30€ por unas 3 horas y media. Los trayectos cortos salen a una media de 5 €. Lo de los autobuses es un tema aparte, viendo el tema conducción, no me arriesgué mucho a montar salvo en algún recorrido urbano.

-Un regalo muy apreciado en Corea es la fruta fresca, una manzana te puede costar 1,5-2 € aproximadamente lo cual es muy caro para lo que te cuesta la comida en general. Ahora, el tamaño de la manzana de turno es alucinante, tanto, que como decía Marta “si te cae en el dedo gordo del pie te lo desgracia de por vida”. Chuseok es el día de acción de gracias coreano y este año cayó el domingo 4 de octubre, exactamente 6 días después de dejar el país yo y uno de los regalos típicos son unas cajas de frutas impresionantes que la peña se va enviando días antes de la celebración.

-La cadena Lotteria es el equivalente a MacDonalds. Los tienes en todos lados. Me hablaron de una hamburguesa de Bulgogi (plato típico coreano a base de ternera) en MacDonalds que, decían, estaba realmente buena pero decidí que no había ido a Corea a comer en MacDonalds así que no os puedo contar como sabe.

-Las cosas, muy especialmente el dinero, se cogen y se dan con ambas manos, es de mala educación hacerlo con una sola, porque las ofrendas a los muertos se hacen con una sola mano y no veáis lo que cuesta meterse este detalle en la cabeza, acostumbrada una a cogerlo todo con la izquierda. Hay una pequeña variante, que es una postura concreta para coger lo que te den con una sola mano pero prefiero las dos manos.

-Un tema curioso es el de los zurdos, le pregunté a mi host coreana porque no había visto zurdos y me comentó que es cosa de cultura. Ser zurdo está “mal visto” por lo que desde pequeños les “reconducen” a ser diestros, y muchos acaban siendo zurdos reprimidos o ambidiestros. Manda narices.

-En las zonas comerciales, te regalan cosas para que entres a las tiendas de cosmética. Práctica bastante habitual por lo que vi, los regalitos van desde muestras de cremas a algodones desmaquillantes. Y las “niñas” que están en la puerta dando los regalitos se dedican a gritar a voz pelada para atraer a las clientas. Lo curioso es que si no compras nada el regalo te lo quedas y todo, en la primera tienda a la que entré así se me ocurrió devolver el regalo porque no me llevaba nada y la dependienta me lo dio de nuevo con una sonrisa de oreja a oreja.

-Para aquellos que no lo sepan, la población de Seúl está estimada en unos 11 millones de personas, actualmente es la tercera ciudad más grande del mundo y está previsto que este año alcance el segundo puesto por detrás de Tokio…

-Hace relativamente poco, se ha introducido en el mercado el tema de los lácteos. Según mi host coreana, gran parte de los coreanos no ha probado un lácteo en su vida y su estomago no es tolerante a este tipo de alimento. En las estanterías de los super se puede ver por tanto muy poca variedad de estos productos, algo de leche (por cierto, la desnatada tremendamente sabrosa), algo de yogurt y algo de queso, casi todo en lonchas o quesitos.

-También hace relativamente poco se ha introducido la costumbre occidental de tener animales de compañía, así que ver a un coreano paseando con un perro es poco habitual, ni que contar con un gato. Lo de los conejos también está llegando y llegué a ver a un señor sentado con su conejo al lado, totalmente amaestrado, en Insadong. Por cierto, en Corea está mal visto eso de decir que comemos carne de conejo en España, igual que aquí se ve mal lo de comer carne de perro.

-En los taxis y coches particulares se ven unos GPS enormes, en los que además ven la tele y todo. Las marcas que más he visto ha sigo Hyundai y Daewoo (producto nacional) y mucho Mercedes.

-Las calles rara vez tienen nombre por lo que orientarse en las grandes ciudades puede ser un gran problema, lo mejor es hacerlo en base a las grandes avenidas y si quieres ir a un sitio concreto mejor que te manden un mapa de la situación exacta para no tener problemas.

-Y para las fanáticas de las compras, hay varios Mango, Zara y alguna tienda más del grupo Inditex en varios de los principales centros comerciales, eso si, a precio considerablemente más caro que en España y con tallas asiáticas.

-Los coreanos no tienen aún ese afán de hacerte pagar todo más caro por ser extranjero como en los países del sudeste asiático. Lo comprobé yo misma con un par de anécdotas muy ilustrativas que iré contando.

En breve empiezo a contar el viaje por días, no ya por vosotros sino por mi misma para no olvidarme de lo que he visto y hecho. Os anticipo que yo he vuelto fascinada por el país y que espero volver en algún momento de mi vida futura.


1 comentario:

Patri dijo...

Ay nena, q parecido es a Jonkon en algunas cosas! Aqui tampoco existes si no te presentan, y se te cuelan y te chocas con ellos! Y también dan todo con las dos manos y bajando la mirada, porq es de mala educación mirar a los ojos mientras das algo, aunq sean las vueltas del super!
Sigue contando cosicas!
Mua