domingo, 8 de marzo de 2015

Resurrección

El 9 de octubre de 2014 toqué fondo. Sentada en mi coche, después de que me pusieran una multa y el médico me volviese a mandar un tratamiento al que le tenía especial miedo, no podía dejar de llorar, agotada ya de todo lo acontecido en los últimos meses y, pudiendo decir que 2014 era, defnitivamente, mi "annus horribilus" particular. 

Pero si pensaba que las cosas ya no podían ir a peor, el 24 de octubre me dieron otro mazazo que me dejó K.O. del todo: mi jefa tenía intención de dejar la empresa y con ello mi mundo terminó de hacerse pedacitos. 

Las siguientes semanas fueron malas, muy malas. Y esto pasó factura, porque acabé con el tratamiento que tanto temía de forma permanente ya y vigilada por mi médico de cabecera.
Pero había tomado una decisión, inconscientemente creo que desde el momento en el que mi jefa me contó sus intenciones, y decidí que tenía que salir de donde estaba porque ya no era sano. Yo siempre he dicho que si el trabajo afecta a tu salud, es el momento de dejarlo y ese momento había llegado.

Mi jefa se fue el 18 de diciembre y yo tenía intención de anunciar mi salida 4 días despues pero entonces se me fue de vacaciones el responsable de RRHH y tuve que esperar casi 2 semanas para que apareciese de vuelta. Recuerdo tomar las uvas el 31 de diciembre y pesar "ya está, se acabó el año, ahora si ya tiene que ir a mejor" y mira tu por donde el día 2 se presentó el de RRHH y me metí en su despacho para soltar la bomba. 

Lo que pasó en los siguientes días fue una mezcla de alivio, rabia y sorpresa. Alivio por poder por fin soltar lo que llevaba semanas deseando y ocultando, rabia por ver que, tal y como me imaginaba, no sabían hacer las cosas bien y sorpresa porque contra todo pronóstico me hicieron una contraoferta pero porque una compañera y amiga tuvo el valor y el arrojo de presentarse y cantarle las cuarenta a RRHH. 

Y contra todo pronóstico, y vista la contraoferta, decidí darles un año más. Solo una vez me he echado atrás en mi decisión de dejaruna empresa, y aún hoy me estoy arrepintiendo todos y cada uno de los días. Y lo que me queda.

Pero a cambio, me he salido con la mía tengo unas vacaciones que hace meses no pensé que acabarían siendo así y que llevarán a donde he ido cerrando ciclos y abriendolos en los últimos años. Cosa que estoy deseando porque quien sabe a dónde me llevará el siguiente ciclo.

Muy pronto desvelaré la que he estado preparando en las últimas semanas. Tengo que decir que me he superado a mi misma. Stay tuned!.

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